Los vídeos de castings son geniales porque ahí se encuentran mujeres reales (no modelos, sin retoques ni brillos, sino las que andan mayoritariamente por nuestras calles). No hay escenas forzadas, gemidos innecesarios y otras cosas. ¡Aquí está la vida real de la mayoría de la gente corriente!
Yo también me dejaría follar por mi mujer. Sólo para asegurarme de que es una perra. Cualquier chica está esperando eso. A esa rubia no le importa que se la follen por todas partes. Ese perro con la banda elástica no es su marido, eso es seguro. Y el maridito, como dueño de la tía, se la folla sin demasiada precaución.